Nuestra Historia

 

El arte de la hospitalidad desde hace más de 100 años

De antigua posada para viajeros a casa para artistas procedentes de todo el mundo.
Hoy, también galería de arte en el corazón de Venecia.

Hotel La Fenice et Des Artistes: más que una estancia.
Una estancia hecha con arte.

1895

La historia de nuestro hotel comienza en el lejano 1895, cuando el señor Romanelli y su hija compran la antigua osteria “Siora Roma”, un lugar apreciado por hombres de mar, viajeros y amantes de la Venecia más auténtica.

Entre ellos se encontraba Enrico Zoppi, encantador marinero de Ancona, que quedó profundamente impresionado por la belleza de la joven Romanelli. En pocos meses, aquel encuentro se convirtió en una historia de amor: Enrico le pidió matrimonio, uniendo así su destino al de la osteria.

1907

En 1907 Enrico Zoppi se convierte oficialmente en el nuevo propietario de la osteria. Bajo su dirección, el local se transforma pronto en una de las direcciones más vivas y conocidas de Venecia: un lugar de alegría, convivencia y encuentros, frecuentado por artistas, viajeros y personajes llegados a la ciudad desde todas partes del mundo.

1910 – Años Veinte

Con el paso de los años, la clientela se vuelve cada vez más refinada. Intelectuales, poetas, músicos y hombres de cultura empiezan a frecuentar habitualmente la osteria, atraídos por su atmósfera libre, elegante y profundamente veneciana.

Se cuenta que fue precisamente uno de los poetas italianos más célebres, Gabriele D’Annunzio, quien en 1910 rebautizó la osteria de Zoppi con el nombre de “Taverna La Fenice”: un nombre destinado a entrar en la historia de la ciudad y que todavía hoy identifica uno de los restaurantes más antiguos de Venecia.

1925 – Años Treinta

En los años siguientes, cada vez más artistas comenzaron a pedir a Zoppi alojamiento cerca del Teatro La Fenice, donde poder descansar después de largas pruebas de canto, música y ballet.

Fue así como Zoppi decidió transformar su taberna en un verdadero hotel-casa para artistas, con 25 habitaciones. La intuición resultó ser un gran éxito.

Entre los huéspedes más ilustres estuvo también Luigi Pirandello, gran dramaturgo italiano, que eligió alojarse aquí durante toda la temporada teatral de 1926.

1940 – Años Cincuenta

La Segunda Guerra Mundial también golpeó duramente a Venecia, transformándola durante un tiempo en una ciudad silenciosa y suspendida.

Dino y Bruno Zoppi, hijos de Enrico y ya sucesores de su anciano padre, intentaron seguir adelante con la actividad familiar, pero la posguerra lo hizo todo extremadamente difícil. A regañadientes, se vieron obligados a poner en venta el restaurante y a llevar el hotel a subasta.

1962 – Años Setenta

El renacimiento del hotel llega en 1962, con la llegada de la Familia Facchini.

Gracias a su pasión, dedicación y profunda sensibilidad por el arte, el hotel vuelve progresivamente a ser lo que siempre había sido en su alma: una casa del arte y de los artistas en Venecia.

Anacleto Facchini, padre de familia y gran coleccionista, enriquece salones y habitaciones con cuadros, estatuas, objetos de arte y piezas únicas. El hotel adquiere así el carácter que todavía hoy lo distingue: no un simple lugar de paso, sino una pequeña galería de arte viva, acogedora y profundamente veneciana.

A la dirección fue llamado Dante Apollonio, gran orador y figura capaz de atraer al hotel a algunos de los artistas más importantes de la época.

Entre los huéspedes que a lo largo de los años han cruzado el umbral del Hotel La Fenice et Des Artistes se recuerdan Igor Stravinsky, Luciano Pavarotti, Federico Fellini, Miles Davis, Maria Callas, Riccardo Muti, Katia Ricciarelli, Robert De Niro, Carla Fracci, Ugo Tognazzi y muchos otros.

Entre todos, uno de los más fieles fue Marcello Mastroianni, que en cada partida saludaba a Dante con un tierno “ciao fratello” y un beso en la mejilla.

En aquellos años, la fama del hotel era tal que también fue elegido como escenario cinematográfico para dos célebres películas rodadas en Venecia: Anonimo Veneziano, película italiana de 1970, y Don’t Look Now, célebre película de 1974.

1985 – Hoy

Todavía hoy, después de más de cincuenta años, la Familia Facchini sigue custodiando con cuidado la historia y la tradición del histórico hotel veneciano.

Michele Facchini, junto con sus hijos Eleonora y Gregory, lleva adelante con pasión la identidad del Hotel La Fenice et Des Artistes: un lugar donde la hospitalidad, el arte y la memoria se encuentran cada día.

Cuadros, fotografías, autógrafos y objetos de arte han seguido siendo parte integrante del alma del hotel. Pero la familia Facchini no se ha limitado a conservar el arte: también lo ha promovido.

De 2000 a 2009, de hecho, el hotel organizó en sus salones ocho concursos de pintura. Las obras realizadas en aquellos años siguen expuestas hoy en salones, habitaciones y pasillos, convirtiendo cada ambiente en parte de un relato más grande.

Compositores, actores, bailarines y célebres personajes del mundo de la cultura y del espectáculo siguen apreciando la atmósfera familiar y artística del hotel. Entre ellos, también Mikhail Baryshnikov, Alberto Angela y Toni Servillo.

Desde hace más de cincuenta años, la Familia Facchini cuida con dedicación la estancia de sus huéspedes, con el deseo de hacerles sentir no simplemente clientes, sino parte de una historia, de una casa, de una gran familia.

La familia del histórico Hotel La Fenice et Des Artistes:
la casa del arte y de los artistas en el corazón de Venecia.

Content Blocks

The New York Times y nuestra historia

En 1997, The New York Times dedicó un artículo completo al Hotel La Fenice et Des Artistes, contando la historia, la atmósfera y la originalidad de un lugar que es mucho más que un simple hotel.

Una casa, una galería, un refugio para artistas y viajeros.
Un hotel que, en su sencillez y autenticidad, sigue expresando el arte de la hospitalidad en el corazón de Venecia.