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El equipo del Hotel La Fenice et des Artistes

 

Una pequeña gran familia.

Detrás de cada estancia hay rostros, sonrisas, manos atentas y muchas pequeñas historias. Este es nuestro equipo: personas diferentes, unidas por el mismo deseo de hacerles sentir acogidos, escuchados y un poco como en casa.

Michele, Eleonora y Gregory

Desde hace más de cincuenta años, la familia Facchini, junto con su equipo, hace latir el corazón del Hotel La Fenice et des Artistes.

Michele creció entre estas paredes, aprendiendo desde pequeño de sus padres el arte de la hospitalidad: hecho de atención, presencia, memoria y pequeños gestos cotidianos. Una pasión que también ha sabido transmitir a sus hijos Eleonora y Gregory, hoy parte viva de la historia del hotel.

Juntos continúan cuidando del hotel y de sus huéspedes con el mismo espíritu de siempre: el de una casa veneciana abierta al mundo.

Rosa

Rosa es una de nuestras columnas. Precisa, fiable y siempre presente, es el corazón de la oficina de reservas.

Nuestra Reservation Manager llega directamente de la Laguna de Venecia y conoce cada detalle del trabajo entre bastidores: peticiones especiales, llegadas, salidas, preferencias de los huéspedes y pequeños deseos que transformar en realidad.

Patrick

Patrick es el responsable de la estructura y se ocupa de la coordinación general del hotel, siguiendo de cerca la organización de los departamentos, la comunicación y la parte de marketing.

Serio cuando hace falta, o al menos eso sostiene, intenta cada día mantener juntos números, personas, ideas y pequeños imprevistos cotidianos. Cuando el ambiente lo permite, deja espacio a su lado más ligero y bromista, porque también la hospitalidad vive de sonrisas, complicidad y buen humor.

Ileana

Con nosotros desde hace más de veinte años, Ileana es nuestra recepcionista por excelencia.

Acogedora, sonriente y siempre dispuesta a ayudar, representa perfectamente ese espíritu de hospitalidad veneciana que hace que los huéspedes se sientan esperados, reconocidos y bienvenidos desde el primer momento.

Peppino

Peppino lleva dos años con nosotros y ya forma plenamente parte de nuestra pequeña gran familia.

Sociable, exuberante y siempre listo para una broma, trae cada día al hotel un poco del sol del Salento: energía, calidez y esa simpatía espontánea que consigue hacer que todos se sientan a gusto.

Aurora

Aurora es una presencia dulcísima y empática, capaz de acoger a los huéspedes con naturalidad y sensibilidad.

Amante de los gatos y de los pequeños detalles, lleva a la recepción una luz propia: con sus ojos sonrientes y su manera amable de ser, es realmente un rayo de sol para quien llega al hotel.

Danny y Swami

Danny y Swami son nuestros dos aprendices: jóvenes, curiosos y con muchas ganas de crecer.

Cada día se acercan al mundo de la hospitalidad con entusiasmo, atención y esa curiosidad casi “morbosa” que, cuando nace de la pasión, es siempre una excelente señal. Observan, preguntan, aprenden y traen consigo la energía fresca de quien acaba de comenzar un camino y quiere hacerlo bien.

Erwin y Henry

Erwin y Henry son nuestros porteros de noche.

Con su amabilidad, discreción y fiabilidad, desde hace más de veinte años son para nosotros una presencia valiosa y segura. Cuando la ciudad se calma y el hotel se vuelve más silencioso, son ellos quienes velan por la casa y por nuestros huéspedes.

Martina

Martina es nuestra responsable de sala.

Atenta a la calidad de los productos y al cuidado de cada detalle, sigue con especial sensibilidad todo lo relacionado con el desayuno y el bienestar alimentario de nuestros huéspedes.

Cada mañana recibe a todos con una gran sonrisa y lleva a la sala ese espíritu bromista, irónico y un poco ruidoso que forma parte del carácter del Hotel: una energía espontánea, cálida y auténtica, capaz de hacer empezar el día de la manera adecuada.

Nilda y Jolanda

Nuestras chicas de la sala de desayunos aman la música, los croissants y los capuchinos preparados con cuidado.

Cada mañana preparan la sala, reciben a los huéspedes y transforman el primer momento del día en un pequeño ritual de buen humor. ¿Su pasión? Hacer que el día empiece con una sonrisa, tanto para los clientes como para los compañeros.

Edwin, Dan y Rahman

Edwin conoce cada rincón del hotel. Dedicado, atento e incansable, es uno de esos puntos de referencia silenciosos sin los cuales muchas cosas simplemente no funcionarían.

A su lado, Dan y Rahman aportan energía nueva, habilidad manual y espíritu práctico. Entre habitaciones, pasillos y pequeños imprevistos cotidianos, siempre saben cómo intervenir, arreglar y volver a poner todo en su sitio.

Marco

Marco es el corazón de nuestra administración.

Cada día desafía números, plazos, cuentas y documentos con precisión y paciencia. Detrás de la armonía de un hotel también está quien, con discreción, hace que todo cuadre. Y Marco, afortunadamente, lo consigue muy bien.

Marina

Sin Marina, el Hotel Piccola Fenice no sería lo mismo.

Desde hace años es su fiel guardiana: con pasión, atención y gran sentido práctico, cuida cada detalle. Todo ello acompañado por su inconfundible acento veneciano auténtico, que intenta con tenacidad — ay, a menudo en vano — enseñar a huéspedes y multipropietarios.

Nuestras camareras de pisos

Muy buenas, dulces y sobre todo alegres, nuestras camareras de pisos son una presencia fundamental en la vida cotidiana del hotel.

Su simpatía resuena a menudo por los pasillos, entre un “Hello, buon giorno!”, un “Sorrrrry, sorry!” y alguna expresión veneciana que ya forma parte de nuestra banda sonora diaria.

Con cuidado, energía y buen humor, son ellas quienes preparan cada día las habitaciones para que cada huésped pueda sentirse acogido, cómodo y realmente como en casa.

Personas diferentes, una sola casa.
Este es el espíritu del Hotel La Fenice et des Artistes.